Alfonso II, El Casto (760-842)
Si Pelayo ( muerto en 737) fue el fundador del reino de Asturias, Alfonso II (760-842) es sin duda el artífice de su verdadera consolidación y organización, el que vertebró sus instituciones y quiso reinstaurar y ser continuador del antiguo "orden godo". Hijo de Fruela I y de Munia, nació hacia el año 760 en Ovetao, actual ciudad de Oviedo, capital del Principado de Asturias, región situada a orillas del mar Cantábrico, en el norte de España.

Tras acceder al trono en 791, se enfrenta a unos primeros años de reinado realmente duros y difíciles marcados por una constante lucha contra los árabes empeñados en acabar con el pequeño reino asturiano. De hecho, en 794 fruto de uno de los ataques de Abd al-Malik , Ovetao queda totalmente destruido lo que obligó al rey Alfonso a llevar a cabo un completa reconstrucción de la ciudad. Una vez reconstruida, el rey establece en ella la capital del Reino, hasta entonces en Pravia, localidad situada a unos 40 kms al NW de Ovetao.
A partir de ese momento, el reino conoce tiempos de expansión llegando incluso a conquistar la actual ciudad de Lisboa, a unos 800 kms al SW de Ovetao. Impulsó las artes, especialmente la arquitectura gracias al arquitecto Theoda (Tioda), reconocido urbanista medieval cuya firma autógrafa figura en el Testamento del rey. Edificó, entre otros, la iglesia prerrománica de Santullano y la Cámara Santa y mandó construir la Cruz de los Ángeles, símbolo de la ciudad.
Por otro lado, Alfonso II es el primer peregrino que camina a Santiago de Compostela. Tras haber sido visitado por Teodomiro, obispo de Iria-Flavia, quien le aseguró haber hallado el enterramiento del apóstol Santiago, el monarca organiza un viaje a este lugar rodeado de sus principales nobles, y al llegar al citado "Campo de Estrellas" (Compostela) manda la construcción de una pequeña iglesia de estilo asturiano, que ha sido constatada por las excavaciones arqueológicas. Teodomiro traslada la sede episcopal a este lugar y muere en el año 847 (en las excavaciones arqueológicas ha aparecido su lauda sepulcral).
Desde este momento, queda establecida oficialmente la tumba del apóstol en aquel mágico lugar, cercano al cabo de Finisterre, punto situado en el extremo occidental de Europa.
Desde el punto de vista de las relaciones exteriores, se sabe que mantuvo relaciones diplomáticas con Carlomagno, con corte en Aquisgrán, pues hay constancia de que tres delegaciones asturianas viajaron a la corte de los francos en los años 796, 797 y 798, aunque se desconocen los asuntos de los que trataron. Por una parte, se piensa que pudo ser para mantener la integridad de su reino frente a los ataques de los hermanos musulmanes Ibn-Mugait en el oriente de Asturias. Por otra, se cree que pudieron tener relación con la herejía adopcionista contra la que Carlomagno combatía activamente.
En el 842, tras haber llevado por más de 50 años el gobierno del reino fallece en Ovetao, obviamente sin haber dejado descendencia.